Título: “EL PERDÓN DE RIVKA”. Autor: JARIBA

 

El perdón de Rivka

 

Conozco tu nombre.

 

Aunque poco más sé de ti, ahora, desde la claridad que otorga el ser todo y no ser nada, el estar en ninguna parte y en todas a la vez, creo que he podido llegar a comprenderte, incluso a perdonarte.

 

Nunca quise arrogarme el derecho a la inmortalidad ni  mendigué un hogar entre tus páginas, más allá del mío propio. Jamás quise enarbolar estandarte alguno ni ser la voz rota de nadie. Yo tan sólo quería conservar el cascarón apacible y protector del hogar que siempre había conocido y que…. ¡tú me arrebataste! Todo lo que pedía era tan simple como seguir respirando y esperar que lo peor que pudiera traerme cada nueva mañana fuese cruzarme con Enkel al salir de casa.

 

Tal vez llegaste a pensar que estaba enfadada con todos por haber permitido aquello, por no haberme escuchado cuando, todo lo que pedía era continuar con mi vida como hasta entonces. Por no haberme protegido de todo lo malo, como solo los niños esperan de sus padres y hermanos mayores. Pero no era así. Con quien de verdad estaba enfadada, era contigo.

 

¿Por qué tuviste que elegirme a mí? ¿Por qué hiciste que todo se tambaleara dejando que el barro se tragase los cimientos que sostenían la simpleza de mi mundo? ¿Quién te pidió la promesa de ese lugar “precioso y emocionante” al que yo nunca quise viajar?

 

Era a ti a quién no podía perdonar. Por ti pasé horas de sueño, de sed, de miedo,…Por un capricho tuyo, ya no tendría la oportunidad de abrir  mis regalos de cumpleaños. Ni siquiera me permitiste quedarme con Elsa. Fue por ti, por tu deseo de jugar a ser Dios, que nunca pude terminar de pintar aquélla pelota de colores,  ni jugar al veo-veo, porque ni siquiera me permitiste un poco de luz en aquel viaje.

 

¡Ocho años!… ¡Sonaba tan bien! Y…¡Quedaba tan poco!

 

Ahora, nada de eso importa ya. Al final cumpliste tu promesa y yo te he perdonado.

 

En el momento que me atreví a abrir los ojos nuevamente, todo se disipó. El cansancio, la sed, el miedo, la oscuridad, los lamentos de la mujer sin nombre que se apretujaba contra mameh y contra mi. Ya no era una meydele y ya no estaba en Treblinka, como algunas de las mujeres decían. Esto si debía  de ser, por fin, Eleste.

 

¡Gracias Marisa!

 

FIN

 

 

Autor: Jariba

 


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Comentarios
Un comentario de “Título: “EL PERDÓN DE RIVKA”. Autor: JARIBA”
  1. Fili dice:

    No tengo palabras……. PRECIOSO !!!!! ……. ORIGINAL !!!!!!…..

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