TÍTULO: “LA PROMESA” AUTOR: NOAH

 

La promesa

 

Estaba sentado en un rincón de una sala prácticamente oscura, abrazándose las piernas, temblando. La sala estaba repleta de literas invisibles que se escondían en la negrura. De repente un ruido entre un leve grito y un sollozo rompía el silencio. A veces, el silencio conseguía ser tan denso que los sollozos quedaban sofocados. A veces, parecía que no se escuchaban ni las respiraciones, como si la vida hubiera abandonado a aquellos cuerpos desconocidos que en silencio compartían instantes de dolor.
Muchas noches aquél dolor apenas le dejaba dormir. Entonces, cerraba los ojos y se perdía entre recuerdos de cielos azules y verdes prados, de gente que corría libremente por la ciudad y de sonrisas. Había olvidado lo que era sonreír. A veces lo intentaba, pero tan solo lograba que una extraña mueca desfigurara su rostro. Otras noches, esos recuerdos vanos, relajantes, se veían interrumpidos por una sensación ahogante, el desconcierto crecía y el temor le estrangulaba tanto que apenas podía respirar. Otras veces, intentaba recordar a todos aquellos que habían formado parte de su vida, pero tan solo lograba vislumbrar una serie de rostros colocados en fila, rostros que le eran familiares pero que ya apenas podía reconocer.

 

El tiempo parecía pasar más despacio cada día, alargando los días, haciendo interminable la llegada del momento que, aunque nadie se atreviera a decirlo en voz alta, todos sabían que iba a llegar. Un día más. La noche de nuevo. Un día menos. A veces tenía suerte, conseguía pasar desapercibido. Muy pocas. Esperanza. Ya no recordaba qué significaba aquello. Aquella noche, un brecha entre la infranqueable muralla de nubes dejó escapar unos furtivos rayos de luna y la sala se llenó de luz. Vio que a su lado había un charco y en el fondo un completo desconocido le observaba. Tenía la mirada triste, cansada, prácticamente sin vida, el rostro delgado y un ojo hinchado. Aquél desconocido le miraba con total indiferencia, como si nada importara ya.

 

Los días se arrastraban lentamente y el final parecía llegar tarde. Miraba a su alrededor y ya no veía vida, ni siquiera en aquellos que seguían caminando. Para ellos tan solo eran un puñado de números e intentaban hacerles creer lo mismo. Muchas veces lo lograban. Pero a veces, en las noches más oscuras, un recuerdo clandestino atravesaba el campo y lograba llegar a la sala sin que nadie le viera, se acercaba, y conseguía mostrarle un rostro que seguía siéndole familiar, un rostro que todavía conseguía devolverle la lucidez tal y como antes siempre había hecho cuando habían estado juntos. Sus visitas terminaban con un llanto silencioso, su marcha dejaba tras de sí dolorosas lágrimas que compartía con la oscura soledad. Pero también le dejaba un sentimiento que ya no sabía distinguir, algo extraño que parecía hacerle seguir, pues aquél rostro de profundos ojos azules le recordaba aquél último vals, aquellos últimos instantes que estuvieron juntos, pero también le recordaba una promesa, y es eso lo que provocaba ese sentimiento ya olvidado para él, que le hacía seguir hacia adelante y le obligaba a mantenerse en vida ya que, aunque en su obnubilada mente no fuera capaz de ser plenamente consciente de ello, no se permitiría morir sin haber cumplido la promesa que aquél día le hizo a él,  a su Mitziyeh.

 

Autor: Noah

 

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Comentarios
Un comentario de “TÍTULO: “LA PROMESA” AUTOR: NOAH”
  1. María dice:

    Muy bueno!!!

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